miércoles, 18 de marzo de 2015

Lazaro Cardenas

Han pasado 45 años de la muerte del general Lázaro Cárdenas del Río y 75 desde que dejó la Presidencia de la República, y su memoria sigue viva. Generación tras generación se transmite la imagen de un buen presidente; más aún: del mejor presidente del siglo XX. Y yo diría del único presidente posrevolucionario que es nombrado con respeto. En el lenguaje popular se dice que México sólo ha tenido dos buenos presidentes: Benito Juárez en el siglo XIX y Lázaro Cárdenas en el siglo XX.
¿Por qué es recordado Lázaro Cárdenas? ¿Por qué impone respeto a generaciones que no lo conocieron físicamente y que sólo han oído hablar de él en los libros o en los relatos de sus antepasados? El secreto está en una cuestión muy sencilla de explicar, pero muy difícil de lograr: usó el poder para beneficiar al pueblo de México, a la gente común, al más olvidado, al más humilde, al más pobre. Los gobernantes, en el mundo en general, y en México también, tienden a servir a las elites, a los poderes fácticos, a los dueños del dinero, a los imperios. Por eso, cuando un gobernante enfrenta con valentía, con dignidad a esos poderes se gana el respeto de la historia y la veneración de la gente.
Lázaro Cárdenas gobernó con el poder de las masas populares, las convocó, las escuchó, hasta cierto punto las organizó y las convirtió en el actor principal de su programa de gobierno. Eso explica que cuando necesitó a la gente, la gente estuvo ahí con él, y que no hubo poder político o económico nacional o extranjero que pudiera desbarrancarlo. La figura del general Lázaro Cárdenas crece más con el paso del tiempo en la medida que el político de nuestros días se convierte en una especie de producto chatarra que se anuncia con grandes virtudes por televisión y sirve para muy poco al momento de adquirirlo. La memoria de Cárdenas no necesita de espots para quedar fija en el imaginario del pueblo.
Lázaro Cárdenas dio dignidad a la Presidencia de la República, desterrando el maximato callista que subordinaba el poder constitucional a un poder fáctico ajeno a las instituciones. Impulsó la educación socialista, que no fue otra cosa que llevar la formación básica, laica y científica, a todos los rincones del país. Creó las normales rurales, con sus internados para estudiantes campesinos y pobres. Impulsó instituciones educativas de nivel superior, como el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma de Chapingo, la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Todas esas medidas dieron uno de los más grandes florecimientos de la educación de nuestro país.
Cárdenas instrumentó el más grande reparto agrario en la historia de México, haciendo del ejido una poderosa propiedad social que reactivó la economía de millones de familias de campesinos. Durante su gobierno se creó la administración obrera en los ferrocarriles nacionales, hoy tristemente entregados al capital extranjero. Y por supuesto, como sabemos, expropió la industria petrolera y la riqueza petrolera del subsuelo, poniéndolas en manos del Estado. Esta decisión de gobierno potenció el respeto a México en el escenario internacional, materializó el ejercicio de la soberanía, concretó una aspiración de justicia laboral de los trabajadores petroleros mexicanos, pero sobre todo sentó las bases para un desarrollo nacional sostenido. Esa fue una decisión tremendamente visionaria. La expropiación petrolera hoy permite a México obtener ingresos extraordinarios por la venta del petróleo. Si no fuera por el general Cárdenas, esas ganancias estarían en manos de las grandes compañías inglesas y estadunidenses.

lunes, 16 de marzo de 2015

guerra cristera

la violencia durante la guerra 

periodico de la gurra cristera

fusilamiento de un cura


cartel

el maximato


El maximato es un periodo histórico y politico cuya duración fue de una década (1924-1934). Este periodo debe su nombre a Plutarco Elías Calles, quien era conocido como El jefe máximo de la Revolución. Elías Calles sólo fue presidente en el periodo 1924-1928, pero en los seis años siguientes, se sucedieron tres presidentes, todos ellos subordinados en menor o mayor medida a los intereses y políticas del ex presidente. Los presidentes, y sus respectivos mandatos, son: 

Emilio Portes Gil (1928-1930), designado por el Congreso para sustituir a Álvaro Obregón. (izquierda)
Pascual Ortiz Rubio (1930-1932), electo para completar el periodo. (centro)
Abelardo L. Rodríguez (1932-1934), sustituto de Ortiz Rubio quien renunció al cargo. (derecha)
La influencia del expresidente llegó a su fin cuando Lázaro Cárdenas le expulsó del país en 1936, luego de haber sido electo presidente en 1934





miércoles, 11 de marzo de 2015

El Gobierno de Carranza

Gobierno de Venustiano Carranza (1917-1920) 

Carranza fue electo presidente el 1 de mayo de 1917 y su mandato duraría hasta noviembre de 1920. La política de Carranza se centró en restablecer elorden, en la pacificación del país, con una orientación nacionalista que se oponía a la experiencia vivida durante el gobierno de Porfirio Díaz.
Desde fines de 1915, Carranza se enfrentó a variashuelgas entre obreros y campesinos. Muchas haciendas fueron devueltas a sus antiguos propietarios o quedaron en manos de los jefes carrancistas. 44 mil campesinos recibieron tierras, con un promediode cuatro hectáreas por beneficiado.
Al acercarse las elecciones presidenciales, Carranza quiso imponer a su candidato, Ignacio Bonillas, lo que provocó el disgusto del general Álvaro Obregón puesse consideraba el sucesor de Carranza. Obregón, contraviniendo las órdenes del presidente Carranza, inició su campaña para la sucesión presidencial de 1920.

La fase gubernativa carrancista se divide en dos periodos, preconstitucional y constitucional, siendo La constitución de 1917 el “parteaguas” de este gobierno. El primer periodo se caracterizó por que permanecían en armas los villistas y los zapatistas. Otro de los mayores problemas del año 1916 fue diplomático y militar, ya que como represalia por la incursión de Francisco Villa al pueblo de Columbus, en Nuevo México, el gobierno norteamericano envió tropas para combatir al revolucionario, las cuales permanecieron en México, poco menos de un año. Para llevar a cabo la transición del proceso revolucionario a la creación de un Estado posterior a la revolución, los grupos vencedores debían definir su proyecto de país, lo que hicieron precisamente, mediante la Constitución de 1917.


En 1920 buscó imponer como presidente de la República a un civil, el Ing. Ignacio Bonillas, pues ya para entonces era contrario a la ideología política mostrada por Álvaro Obregón y se encontraba desilusionado por la actitud de Pablo González Garza. Dicha actitud, causó una revuelta encabezada por Álvaro Obregón, quien desconoció a Bonillas y se sublevó en su contra al amparo del Plan de Agua Prieta y de Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta, por un lado, y González, por el otro.

Cuando ambos bandos obtuvieron el apoyo de la mayor parte del ejército, Carranza decidió trasladar la sede del gobierno nacional al puerto de Veracruz, donde ya había permanecido durante la guerra con Villa, de esa forma saldría con todo su gabinete y sus familias, su mobiliario no solo personal si no de algunas de las secretarías del gobierno, más pertrechos de guerra, y los fondos del Gobierno Federal: grandes cantidades de monedas de plata y oro, billetes y barras de oro y plata que había en laTesorería.
El 20 de mayo de 1920 deja la estación de AljibesPuebla, al conocerse que las vías habían sido dinamitadas, internándose en la Sierra Norte del Estado de Puebla con muchos de sus seguidores, incluida una escolta de cadetes del Colegio Militar, en un intento desesperado por alcanzar el puerto de Veracruz.
Así llegaría hasta el pequeño pueblo de TlaxcalantongoPuebla, donde sería asesinado mientras dormía en un jacal por las tropas del Gral. Rodolfo Herrero, por la madrugada del 21 de mayo de 1920.
Fue enterrado en el Panteón Civil de Dolores en la Ciudad de México, en el año de 1942 sus restos fueron depositados en el Monumento a la Revolución, donde permanecen hasta la fecha.